Vengo de Ecuador, llegue a los Estados Unidos hace más de 14 años. El cambio entre países no es fácil, por ejemplo, Ecuador lo conozco, y al venir aquí me tuve que adaptar a las diferencias culturales, como la comida y el idioma.
Tome la decisión de migrar principalmente, por razones económicas, en ecuador a veces puedes trabajar mucho, pero al final del mes, no obtienes una ganancia apreciable. Como sí pasa en Estados Unidos, donde el trabajo está bien remunerado.
Tengo dos niñas, la mayor tiene 13 años y la menor 11, ambas niñas nacieron en aqui. Mi primera hija nació en Manhattan y la segunda niña nacio aqui cerca de donde vivo. A ellas les gusta de todo en este país, sobre todo les gusta mucho estudiar, y atender a clases, no les gusta cuando dan vacaciones de la escuela, porque se aburren en la casa, y tienen que quedarse con la niñera, porque están muy pequeñas y no tienen edad para quedarse solas.
Uno de los momentos más difíciles de mi vida fue separarme de mi familia, cuando salí de Ecuador para venir a Estados Unidos. Lo más duro para mi fue saber que mi mamá se quedaría sola, sin ningún tipo de ayuda de sus hijos; porque el mismo año que yo migre, también lo hizo mi hermano unos meses antes. Gracias a Dios, a ella le dieron la visa, y pudimos traerla y reunir a la familia otra vez. El reencuentro con nosotros fue algo que ella no se esperaba, pero tampoco nosotros, no se imaginan la alegría que tuve al ver a mi mama. Ella noto el cambio en sus hijos, nos vio todo lo diferente que estábamos luego de algunos años. Siempre lamento todo lo que mi mamá tuvo que sufrir al perder a sus dos hijos el mismo año.
Lo que mas me ayudo a ser fuerte en este país todos estos años, fueron las ganas de ayudar a mi mama, sobre todo en la parte económica. A veces era muy difícil, debido a que los trabajos que tenemos los inmigrantes. Estas oportunidades laborales, no son estables, algunos días te mandan a la casa sin poder ganar nada, es muy habitual que no se trabaje todos los días.
Mis hijas siempre quieren viajar a Ecuador en vacaciones. Además, como mi mama tiene visa ella viene a visitarlas a menudo.
Yo quisiera que mis hijas crecieran para ser unas chicas buenas, que sigan estudiando y se conviertan en buenas profesionales. Yo espero que ellas puedan seguir el ejemplo de trabajo duro, de no rendirse, que intento darles. Que aprovechen al máximo todas las ventajas que tiene en este país, que no les pase como a mi y a mi hermano, que tuvimos que migrar para buscar un mejor futuro, y que al llegar fuimos tratados como empleados de bajos recursos; ser regañados y apurados por nuestros jefes. Es por este motivo que mi meta gira entorno a mis niñas, que ellas aprendan a seguir adelante y a ser fuertes en la vida.
Tener un grupo de madres latinas, ha sido un gran apoyo para mi. Es un grupo de mujeres centrado en apoyarnos entre nosotras. Sobre todo para superar todas las emociones, que deja el proceso de migración. Por ejemplo a mi me daba miedo hablar. Gracias a este grupo entendí, que no me tenía que sentir asustada, es más entendí que debía hablar más y tomar práctica, para no quedarme estancada sin poder aprender inglés, siempre hay que alzar la frente y enfrentarse a los retos.



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